Cómo evitar el fracaso gracias a las agencias


Facebooktwittergoogle_pluslinkedin

El trabajo de equipo es fundamental para alcanzar los mejores resultados en cualquier organización. Sin importar el tamaño de la misma, pymes y corporativos tenemos la obligación de atender a esta tarea, sobre todo si tomamos en cuenta que actualmente en México más del 72 por ciento de las empresas son Pymes que representan un pilar fundamental para la economía del país.

Desde esta perspectiva, éstas compañías están obligadas a trabajar en equipo, no sólo para generar las sinergias necesarias que les permitan crecer, sino también para abrirles panoramas que las mantengan vigentes y desde luego sobrevivir a las exigencias de sus nichos de mercado, como sucede en cualquier gran corporativo o grupo industrial.

En este orden de ideas, todos necesitamos de aliados que nos ayuden a potencializar nuestras capacidades para cumplir con los planes del negocio. Desde luego es sabido de la existencia de agencias especializadas en actividades como: servicios audiovisuales, tecnologías de la información, POP, montajes, gestión de redes sociales, así como de relaciones públicas y comunicación, por mencionar algunas, que dan apoyo a las marcas en el quehacer diario del marketing y de las organizaciones.

Sin embargo, la obviedad en este tema, la desatención del mismo, así como la equivocada selección de nuestros aliados, nos pueden conducir a un verdadero viacrucis. No perdamos de vista que hacerse de aliados estratégicos que ayuden con la ejecución del plan corporativo tiende a ser una tarea complicada, como encontrar una aguja en un pajar. 

Datos del Instituto del Fracaso (brazo de investigación de FuckUp Nights), revelan que las cinco causas del fracaso empresarial en México están relacionadas con ingresos insuficientes para subsistir, falta de indicadores, falta de un proceso de análisis, planeación deficiente y problemas en la ejecución.

De ahí la importancia de contar con aliados estratégicos comprometidos con los planes y estrategias de la organización. En la medida que estas agencias entiendan e incluso nos ayuden a identificar nuestras necesidades y ser proactivas, nuestra marca u organización podrá librar los puntos críticos que podrían conducirla al fracaso.

Con base en criterios de participación, involucramiento, aportación y de acuerdo con la experiencia, podemos clasificar a las agencias en dos rubros: las proactivas y las reactivas. 

Agencias proactivas: tienen un gran involucramiento con las marcas y los clientes, muestran un gran interés e incluso orgullo de conservar y desarrollar la cuenta, suelen hacer suyos los valores de la organización y se comprometen con ellos. Buscan estar actualizados y brindar nuevas soluciones a las marcas. Su interacción se basa en proponer iniciativas, reportes y recomendaciones. 

Tiene muchas ventajas el trabajar con este tipo de perfil de agencia, no obstante, la gestión y direccionamiento de su proactividad puede ser un área de oportunidad, ya que las ideas y proyectos pueden ser poco aplicables a las marcas e incluso ponerlas en riesgo; sin embargo, es bueno tener fuentes de ideación fuera de la caja. 

La gestión del propósito de marca es otro factor clave, ya que los roles de expertos, pueden generar barreras entre el ADN de marca e incluso la gestión corporativa. 

Agencias reactivas: aunque su principal característica es actuar e involucrarse bajo instrucción y encuadre del cliente, dentro de ellas están las altamente especializadas y de emergencia o “bomberazos”. De forma general estas agencias actúan a necesidad y conocimiento del cliente, su relacionamiento es sobre su experiencia y un enfoque de negocio sobre la marca, la flexibilidad es una difícil habilidad derivada de los volúmenes de trabajo programados sobre las necesidades latentes y emergentes de la marca. 

El gran reto de gestión con estos proveedores yace en compartir el sentido compartido por la marca y el cliente para generar resultados. 

No obstante, ambas tipologías (y sub tipologías) de agencias son funcionales de acuerdo con el proyecto, marca e incluso capacidades organizacionales.  

Dentro de los aspectos de selección de una agencia es importante considerar: capital intelectual del equipo, modelo de negocio y de gobierno, capacidad de respuesta en pro de la marca y el cliente, visión de negocios a largo plazo. Sin perder de vista que, cualquiera de estas clasificaciones, puede beneficiar a nuestra estrategia de marca, sí y solo sí, tomamos la decisión correcta en su elección y trabajamos en equipo.

 

Visto en: http://ift.tt/2GUW2m5

La entrada Cómo evitar el fracaso gracias a las agencias se publicó primero en Grupo RomTI Grupo RomTI.

https://ift.tt/2IJrlVM (B4)

Comparte con tus redes socialesShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Comments

comments

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *